Resulta ser que las mujeres por los años 50 no sabían dónde quedaba su lugar, por lo tanto, a un par de galleguitos se les ocurrió escribir un bonito libro titulado:
Ahora, con el libro en mano vamos a adentrarnos en los placeres del ama de casa y en cómo satisfacer a un marido trabajador.
Claro! Pobrecitos! Tomémonos nuestro tiempo! Cómo no nos vamos a preocupar por la cena... Si no tenemos nada más que hacer que eso y él se la pasa trabajando!!!. Es tan simple... Inmediatamente después de almorzar, y entre mate y mate nos preguntaremos qué haremos para cenar. Un Cerdo mechado, un Pato a la naranja... ¿Le gustará? ¿Quedará satisfecho?
Eso sí, entre mate y mate también recordá que tenés que lavar la ropa y planchar el vestido que vas a lucir en la cena! Luce inmaculada! También arreglá tu cara, pintate (pero no como una puerta), las compañeritas de trabajo son, seguramente, todos unos bagallos que no saben de buen gusto. Así que después de pensar en qué cocinar, de comprar las cosas para hacerlo, de lavar y planchar la ropa, tomate 5 minutos, tomate un té!
Distraerlo! Y sé dulce... Así que no le hables de trabajo (él ya tuvo mucho) tampoco se te ocurra hablarle de las pocas cosas que hiciste hoy! Informate, después de pensar en la cena, lavar y planchar la ropa, ponerte linda y tomarte los cinco minutos, también leé el diario y mirá algún programa en el National Geografic como para estar enterada de los últimos acontecimientos y tener tema de conversación. Ten siempre presente que es tu obligación!
Ésto es imprescindible. Que todo luzca de maravillas! Lógicamente debe ser así, y seguramente haz estado haciéndolo durante toda la tarde, pero los chicos siempre desacomodan algo a último momento, estate atenta! Después de pensar en la cena, lavar y planchar la ropa, informarte sobre los acontecimientos del día, limpiar la casa, tomarte los 5 minutos para estar divina a su arribo, no te olvides de pasar el plumero a los muebles justo un minuto antes del gran evento... Su llegada!.
Y no hay nada más lindo en la vida que estar satisfecha con la satisfacción del otro! Así que ahora, a prender la chimenea! Y que el fuego agarre bien! No sea cosa que después de haber pensado, lavado, planchado, limpiado, cocinado, pintado, plumereado, venga el maldito hollín y lo arruine todo! Esperalo también con los zapatitos en la mano, como muestra la imagen, pero no pierdas el encanto, recuerda que tienes que lucir dulce e interesante...
Los chicos! No te olvides de los chicos! Si Nancy y Tomasito se la pasaron jugando con barro hacé que se bañen y refriégales bien las uñas con un cepillo, y hacé como hacía mi tía conmigo, con el mismo cepillo refriégales bien las rodillas para sacarles toda la suciedad! los niños son su tesoro! Que luzcan impecables a su llegada.
Sería muy injusto si haces ruido... Sería muy injusto si los niños hacen ruido. Si vos no hiciste nada en todo el día, aprovechá para poner el lavarropas en otro momento! y la aspiradora! No seas injusta, el viene con el bullicio de la calle!
Procura verte feliz! ¿De qué vale ahora pensar en los problemas de próstata de papá, los ataques de pánico repentinos de tu hermana Carmela, de la vecina del 4to que te dejó la puerta del ascensor abierta? Éste es SU momento! Un momento único e irrepetible en donde tienes que verte y lucir como si nada malo pasara, demuéstrale que eres realmente feliz a su lado, esa es su recompensa, él está todo el día fuera de casa por vos!

Ya te lo dije! Es SU momento, tus cosas, problemas, pensamientos, molestias, necesidades, dolores, cansancio, angustias, corridas, hartazgos, en éste preciso instante pasan a ser insignificantes! Es su momento de hablar (si tiene ganas) de la cantidad de cosas que realizó en el día. De que si María, su secretaria le alcanzó el café frío, de que Pedro el contador se peleó con su mujer, que están organizando la compra conjunta de un dispenser de agua... no seas injusta y guardate tus cosas para otro momento, es el momento de escucharlo, así que sentate en el sillón junto a él y borda...

Importantísimo! Nunca te quejes de sus relaciones laborales! Si haz lavado, planchado, pensado, cocinado, te haz puesto divina para él, haz pasado el plumero y él no llega a tiempo... Quedate con el plumero en la mano y dale una segunda pasada a las cosas. Fijate si no te olvidaste de sacar los pelos de la bañadera! No pierdas tiempo en tonterías, seguramente si no volvió a casa tiene una razón muy importante que lo impide, no te olvides que ése es su paraíso!
Ya te dije! No te quejes! Eso te arruga la cara! No seas tonta, siempre hay alguien que la pasa peor... y en este caso es él!
y como todo libro tiene su prólogo... éste tiene su yapa!
Cuando llega, así sean las tres de la mañana y vos hayas estado pendiente de si sonaba el teléfono o no, independientemente de si pensaste en la cena, hiciste los mandados, preparaste la comida, bañaste a los chicos, les ayudaste con los deberes, hablaste con tu mamá sobre el problemita de tu papá, te peleaste con la del 4to., fuiste a la peluquería, planchaste y lavaste la ropa, te miraste el noticiero para estar informada, miraste el documental para tener tema de conversación, fregaste el piso cual cenicienta, acomodaste los juguetes de los chicos, llamaste a Carmela en medio de su ataque de pánico y trataste de darle fuerza y contención, después de haber hecho dos horas de cola para pagar la luz y una más para pagar el gas, después de que prendiste el hogar y el hollín volvió a arruinarlo todo y volviste a pasar el plumero, y sacaste los pelos de la bañadera... Por favor, hacé que se siente en el sillón y ofrecele sacarle los zapatos!
Un último consejito... NI SE TE OCURRA TRABAJAR!!!
Como suele decirse, todo tiempo pasado fue mejor...
Jim