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domingo, 3 de marzo de 2013

Hace dos años. TODO SIGUE IGUAL

Hace dos años (un 20 de marzo de 2011) escribí ésto. Lamento recordarlo hoy, 3, que se murió un pibe de 31 años en la puerta de zoológico, en el corazón del Bosque. Un hincha de Gimnasia esta vez. Y una bala perdida fue a parar en un pibe de 11, que, porque Dios es grande, está en el Hospital de niños y parece que no fue grave, qué ridículo ésto último no? Pido disculpas, sobretodo a la familia, "parece que no fue grave" escribí refiriéndome a la herida... En todo contexto no es grave, es GRAVÍSIMO lo que pasó. El partido se jugó, íbamos ganando 4-0 a un Torito que intenta, a como puede, seguir peleando y de repente, los que no aguantaron estoicos como los jugadores fueron los hinchas, y otra vez el rock and roll de los intolerantes, las bombas de humo, los bomberos, las balas de goma, nenes llorando, madres asustadas, pendejas corriendo, no da chicos, basta. Paren. Miren para atrás y dénse cuenta de que es un juego. Y déjenme disfrutar de lo lindo del fútbol, que es que tu equipo gane y a tu eterno rival lo empaten en el último minuto en un partido ganado a los 14 del primer tiempo...

Sigo  pensando exactamente igual que cuando escribí ésto, pueden cambiar los nombres y los dichos, pero hubiese escrito cada una de estas palabras otra vez. BASTA!

Líricamente rústicos. Luto a la tranquilidad y al fútbol en familia

Todo comenzó allá por el 39 en un Boca-Lanús, en donde murieron Luis López, de 41 y Oscarcito Munitoli, de 9 después de que habiéndose originado una pelea, los hinchas de Boca quisieron romper el alambrado y entrar al campo, la policía disparó para dispersarlos y un tal Luis Estrella tiró a la tribuna y "dispersó" la vida de ambos...
Los 90 aceleraron las cosas, el fútbol se puso, como dirían Los Violadores: Ultraviolento. Pero ¿de quién es la culpa? Del chancho, del que le da de comer?, del que alimenta al que le da de comer al que da de comer al chancho o de la propia porquería de la que se alimenta el cerdo? Nunca se sabe, es como entrar en la discusión de qué fue primero, el huevo o la gallina...
Miles de opiniones, miles de proyectos, miles de programas, miles de especulaciones, miles de partidos, miles de quilombos, miles de policías para seguridad, miles de palabras y casi cero hechos...
La respuesta a todo es "se juega sin público visitante"? No señores, asumanló. El fútbol es de la gente. Si no va a terminar todo como en el cuento de Fontanarrosa: ni el árbitro va a estar presente... Es tan lindo ver a un nene en la cancha, le mete tanto entusiasmo, se pone la camiseta, va de la mano feliz, hasta hay algunos que ni garrapiñadas piden!, todo por acompañar al viejo y al equipo de sus amores. Ahora la madre que lo deja, se queda intranquila. ¿Es necesario? Si el fútbol es pueblo, entonces es familia!

Dirigentes, CoProSeDe, AFA, Estado, Policía se pasan la pelota. Que te corresponde a vos, a mi... yo no tengo nada que ver, yo eso no lo avalo... y después salen EX (haciendo la gran Poncio Pilatos) diciendo, con respecto a los barras:
"El dirigente que dice que no regala entradas miente" - Raúl Gamez (ex Pte de Velez Sarfield) - o como también se escuchó hoy: "A mi no me corresponde la seguridad, sino al Estado" (Carlos Abdo actual Pte de San Lorenzo de Almagro) lo cual en parte es cierto, la Policía y el CoProSeDe son los que definen cuánto personal va a "asegurar" la tranquilidad en los estadios.
En el clásico platense, sin público visitante -aclaro-, la provincia se iba a hacer cargo del gasto, pero Gimnasia, haciendo uso de un estadio que no le pertenece, teniendo el suyo, y Estudiantes (sin concurrir), debieron desembolsar 50.600 pesos, para pagar el sueldo de 710 efectivos (efectivos?) policiales.

No voy a olvidarme más el día en que Estudiantes usó por última vez su cancha, tenían tantas ganas de pisar la tierra de campeones que rompieron un tablón y se tiraron todos para tocarla... Una mujer fue directo al hospital. Pero esa no fue la idea del por qué nunca lo voy a olvidar. En la 4ta fecha del apertura del 2005, Gimnasia perdió 1 a 0 con gol de Caldera. El Diario El Día al día siguiente decía: "Lejos de la armonía que se vivió hasta que concluyó el clásico, los quince minutos que siguieron al pitazo final hablaron de furia e intolerancia. Es que un grupo de hinchas de Gimnasia no soportó perder y canalizó su ira derrumbando varias de las cercas que dividían en parcelas la popular, prendieron fuego los papeles que estaban tirados en el piso, encendieron una bengala (que se supone no debería haber ingresado al estadio) y en lugar de dejar el lugar, se quedaron produciendo destrozos.
Entonces apareció en escena el cuerpo de bomberos, que intentó desconcentrar a ese grupo con agua, y luego se sumó la policía, que disparó en varias oportunidades con balas de goma..."
Los hinchas se enfrentaron, a la salida, con piedras a la policía, que detuvo a 15 personas.
"Un triste final, que manchó el buen comportamiento de la gran mayoría de los hinchas de Gimnasia, que pretendían vivir la mayor fiesta del deporte platense, y terminaron compartiendo la tribuna con un grupo de intolerantes, que nunca debieron estar ahí."
Yo estaba, yo me rompí la cabeza con un paraavalanchas tratando de esquivar las balas. Y así como yo, nenes, señoras, viejitos...
¿Es justo? ¿De quién fue la culpa ahí? y Ahora?... Ahora de quién es la culpa?

Creo ya una utopía el pensar en que el fútbol va a ser el que era antes. El que llenaba tribunas con hombres vestidos de traje, "señores" y "señoras", familias completas. Lo cierto es que ya el próximo domingo el fútbol argentino no va a contar con la presencia de Ramón, porque a Ramón lo mataron.

Ya considero que la respuesta está en nosotros, en no "engordar" los bolsillos de nadie, en no permitir el "negocio" que hacen con algo tan sagrado para el hincha como es el fútbol. Si nos comemos al chancho no habrá necesidad de darle de comer...

No a la violencia, sí al fútbol en familia. No al negocio, sí a la SEGURIDAD.

Hoy el CASLA tiene un hincha más alentando desde arriba.


Jim (con los botines de punta...)

martes, 19 de febrero de 2013

Incontinencia verbal

Más vale un minuto de vida franca y sincera que cien años de hipocresía...
Y sí, eso me lleva a irremediablemente no parar de decir lo que pienso. Odio la mentira más que a cualquier otra cosa.
Últimamente no sé si me tomé una pastilla equivocada, o la excesiva cantidad de años de terapia me están sacando buena, que estoy, lo que yo llamo, "decidora". Aunque siempre dije la verdad, antes por respeto veía, por ejemplo, a alguien mal vestido y callaba. Ahora estoy terrible, lo mínimo que me sale al ver a la persona en cuestión es un "¿quién te vistió? Marta Minujín?
Cosas como esas me están saliendo a cada rato...
Cuando voy en auto al trabajo hay 3 cuadras que son insoportables. Es como que ahí se juntan todos los infames que sacaron registro por correo. No quisiera decir que la mayoría son mujeres que llevan a los niños a la escuela, pero bueno, ya lo dije... Igual con los que me gusta pelear más y GRITARLES sacando la cabeza por la ventanilla es con los hombres, esos que se creen con más capacidades (?) pero se mandan tantas boludeces callejeras como las propias minas. Te pasan por la derecha, se te cierran sin poner el guiñe, paran sin balizas... Dios! Los mataría! Mi expresiones verbales en ese momento, sin haber desayunado casi, son insuperables, es como ir a la cancha... El lenguaje corporal también es diarreicamente insultante. La palabra justa en el momento justo, con el gesto justo son mi debilidad. En el podio siempre está el famoso "Hacete pip" con gesto y todo (lo digo sólo a las siete y algo de la mañana, no pretendan que lo escriba)

El botón que abre y cierra la puerta, sirviendo de filtro para mi verborragia no está funcionando, y creo que estoy haciendo abuso de ello. Y me encanta! Antes decoraba lo que pensaba, ahora pienso, largo y si fue muy fuerte y la persona es muy querida, trato de decorarla después, pero ya está, ya lo dije.

Me salta la térmica bastante seguido y cosas como la política o el fútbol me terminaron de arruinar. Ni hablar de las cosas que dije de la Comisaría y todos los oficialitos y suboficialitos que retuvieron mi auto "robado" durante una semana sin avisarnos que lo tenían... Ni de la Yegua (con mayúscula) que firmó el papel que decía que el auto estaba intacto y a mitad de camino entre la Comisaría y el Depósito dijo: "van a ver, le falta sólo la batería, la rueda de auxilio y la luneta trasera" YEGUA, que sepas que tenía batería y rueda de auxilio lo sabría hasta un mono, pero ¿cómo mierda sabías que el auto tenía luneta trasera si no se la sacaste vos!!?? Van a conocer mi incontinencia verbal el lunes en la Auditoría de asuntos internos... Algo es algo, al menos por 15 días no vas a volver a afanar.

Qué lindo es sacarse de encima todo lo que uno tiene, siente y piensa... Qué bueno es! Descarga, dormís tranquilo, te lo recomiendo, no hay terapia mejor! y si pensás que estoy loca: ¿qué querés que te diga? Andate a la puta que te parió!

                                                                                                   Jim (decidora)
  Me transformo en Hulk

Mirá quién habla ahora...!

No te voy a mentir, no tengo ningún dato reciente de ningún Instituto de investigaciones norteamericano... Pero escucho decir que nosotras las mujeres hablamos más de sexo que los hombres.
Está buenísimo en este momento dejar en claro que no soy una ninfómana, está!? Pero años de observación no-científica me hicieron percibir que nosotras hablamos más de sexo que los machos de nuestra especie...

Es cierto también que lo practicamos más (somos más mujeres que varones en la Argentina, no es un dato menor...) y mejor! he escuchado (y me avalan varias revistas como la Cosmo, la Elle, y me atrevo a decir hasta la de las Teens) que no todas se sienten muy "satisfechas" con esa práctica por parte del hombre, si no, no existirían tips como: "¿Cómo fingir un orgasmo y que él no se dé cuenta?" "¿Qué hacer cuando tu pareja no te llena en la cama?" "¿Como romper con los tabúes sexuales de tu pareja?", "¿Cómo hacer de él un tipo divertido en la cama?"... Bue, no tengo mucho más que explicar, no?

Yo creo que todo es culpa de tantos años de machismo, el amordazamiento femenino se terminó y todas empezaron a abrir la boca (literal)...
Ahora las mujeres practican y hablan de sexo como si nada!

Para ilustrarlo les voy a contar lo que pasó el otro día... Me siento en un bar, llegan un par de mujeres, se sientan y después de cinco minutos de hablar de los nenes y la maestra del jardín, sale el temita principal (como si la maestra jardinera remitiera directamente al cerebro de la persona y con su imagen ingenuota tomara su flauta dulce, la tocara y pusiera en fila a toooooooodos los ratones del cerebro y los hiciera alborotar...): SEXO! y en ellas veo el fiel reflejo de todas y cada una de las reuniones de dos o más mujeres: Que hace un mes que con Luis no pasa nada... Que con Aníbal vamos a ir al médico porque tiene problemitas para eyacular... Se habla sobre la actividad sexual de la nueva parejita, que no sale de su casa ni para ir a comprar comida, todavía no saben cómo es que se alimentan!. Hablan sobre el tamaño de la del nuevo novio de la morochita con cara de nada que está sentada al lado de la que no para de hablar de lo bien que la pasó anoche, probando éste y aquél producto frío y caliente... Del flaco nuevo del trabajo... Hablan de lo histérica y malhumorada que está una tal Ana porque parece que no la atienden...

Como ya te conté, las mujeres hablan de todo, así que: ahora te hablo a vos... La amiga de tu mujer podría decirte tranquilamente: "Sé lo que hiciste el verano pasado!" 
Así que macho, no te hagas el canchero...

Ya sé que la tenés chiquita pero yo, mutis!
 Jim

lunes, 11 de febrero de 2013

Fucking Valentine´s day

San Valentín... San Valentín y la puta que te parió. Creo que tenemos más un problema idieológico con el santo los que estamos sólos que aquellos que comparten su vida con su "cara metade" como les dicen los brasileños a su "media naranja", tal vez no queriendo asumir la parte agria de la situación, quién sabe, pero cara metade, a mi entender es peor, porque mirá si te toca en suerte enamorarte de alguien muy, pero muy feo!!! Lo prefiero agrio y no feo! Y la que se enamoró del Fantasma de la Ópera! ¿Qué parte de la cara le habrá tocado? Pobre mina!

En estos momentos estoy escuchando la radio rogándote que mandes tu SMS dejando tu mensaje de amor, con el que harán un sorteo para pasar el día más romántico de tu vida... ¿Por qué ese sorteo no se hace para los que no tenemos días románticos? Ellos ya los tienen! O ¿acaso no es lindo caminar de la mano con alguien?, ¿acaso no está bueno despertarse con alguien? ¿acaso no está bueno saber que hay alguien del otro lado dispuesto a dar todo por vos? ¿No es ese suficiente regalo? ¿Qué queda para los que todas las mañanas tenemos que levantarnos sin nadie con quién pelear? ¿sin nadie a quien revolearle una tostada por la cabeza? ¿qué hay para aquellos que cuando les pasa algo, al primero que llaman es a una amiga o la madre? ¿Acaso esos no son los que se merecen el premio?

Todo se pone rosa y se adorna con corazones... Falta que salga el papel higiénico rosa con corazones...

Vos que tenés novio, novia, marido, mujer, seguramente no le estás dando bola a esta yanqui boludez, pero todos aquellos estúpidos que no le dimos bola cuando estábamos de novio, novia, casado o casada, este día se transforma en "insoportable". Es como si desde que te levantaras todo te estaría diciendo en la cara tu cruel realidad. Las canciones en la radio, los carteles en la calle, las pintadas de los tórtolos enamorados, las flores que mi viejo le deja a mi vieja en la mesa antes de irse a trabajar (y después de 40 años juntos), la radio y "Love is in the air" ♫... Google y su artística. Es como si las flechas de cupido te estuvieran pasando por arriba, por abajo, por el costado pero la puta madre todas te esquivan! Encima eso! Ni Cupido quiere darte una alegría!!!

Bueno, vos que tenés la oportunidad, disfrutala (pero disfrutala a pleno, pensá en este día como un día para demostrar cuánto amor sentís por el otro, que no sea como los demás, hacé algo nuevo, salí de la rutina!)
Y a vos, que estás tan sólo como yo, te invito a cenar. Ahí hay varias opciones, o recreamos la escena de cuando Harry conoció a Sally... O la de Vincent Vega y Mia Wallace en Pulp Fiction... O mejor aún!! Hacemos como que "somos una pareja consolidada", de esas pacatas que no se dan besos en la calle (sólo para no hacerlo si es que no me gustás), pero que tienen mil cosas en común, que estamos casados y muy enamorados (o al menos YO estoy muy enamorada) y en el medio de la cena romántica y antes del postre me hacés un escándalo y me dejás, reboleándome el anillo de bodas! Yo finjo quedar desconsolada (aprovecho el momento para llorar por toooodas las cosas que me atormentaron en el dìa entre flechazo y corazonada). Ahí mismo va a venir el mozo a tratar de consolarme, le doy tanta lástima diciendo que tengo 3 hijos chiquitos y que no me puede dejar así, sóla y en el día más romántico de toooooodos! (soy de lágrima fácil y buena actriz, me va a salir bien) y me dice que la casa invita, que pida lo que quiera. Y ES AHÍ EN DONDE ME DOY LA PANZADA DEL AÑO PIDIÉNDOME EL POSTRE QUE MÁS CHOCOLATE TENGA, el que más grasas tenga... De esos que a la segunda cucharada tuviste que bajarte media botella de vino para que la misma no se te vuelva a pegar en el paladar...

Ahora sí, panza llena, corazón contento! No importa, no soy feminista, yo pago. Me llamás?

 Jim


martes, 5 de febrero de 2013

El viajar es un... ¿padecer?


Un viaje solos... Qué bueno! Todo va a ser como en la Luna de Miel, dulce, tierno, cariñoso... Romántico!
Todo viaje nos aleja de la rutina, lo usamos como unos días de relax del trabajo y los bocinazos y también como para retomar ese encuentro a solas, durante muchas horas con la pareja... Muchas horas con la pareja... Muchas horas con la pareja (lo voy repitiendo como para que te concientices)
Qué bueno es guardar en la retina momentos felices para cuando, al volver a casa todo se vuelva cotidiano y ante la repetición por tercera vez del "sacame la basura" ejercites el control mental visualizando aquella fotografía interna que haz tomado de ese instante feliz y no le revolees con el cenicero!
Ahora sí, reglas para tener en cuenta:

Al elegir el lugar: preguntale si le gusta! Fijate si realmente se sentiría cómoda/o en ese lugar! Es para que descansen los dos!
Si van en auto, el tema de la distribución del espacio o de la valija (si la van a compartir) es el primer punto a tener en cuenta si no quieren generar conflictos pre-viaje. La distribución no es igualitaria, se trata de un 75/25, siendo el 75 para ella si no quiere ser el "recibidor" del cenicerazo. Es que las mujeres llevamos más cosas, camperón por si hace frío, botas, pulóver de lana, 5 pantalones, las 4 botas que restan para combinarlos y, por supuesto, las otras 4 camperas (todo eso si te vas a Brasil, sólo era, insisto, por si refrescaba)... Ah! dónde metés la rueda de auxilio? Llevala a upa!

Si insiste en que te lleves un pulóver por si refresca, hacelo! es mejor un pulóver al pedo que cien veces "te lo dije"...

Si vas de copiloto tus deberes son los siguientes: leer los carteles, sobre todo los que dicen "área de servicios a X kilómetros", cebar mates, repartir sanguchitos, cambiar el CD poniendo música que le guste al conductor (la idea es que no se duerma!, no pongas Enya!), contarle todo lo que no puede llegar a ver en la ruta y no decirle "Mirá ese zorrito!!" "No ves! te muestro algo y no me das pelota!" (está manejando flaca, relax, tiene que mirar al frente!!), dedicate a relatarle las cosas, como por ejemplo, "está pasando un auto azul al lado nuestro en donde se ve un hombre manejando y los pies de, por el tamaño se ve que es una señorita... Pero no se le ve la cabeza!... Qué estarán haciendo? (y ahí se genera una conversación que permitirá la "no dormida" del conductor)
Ser Copiloto, que quede claro representa hacer lo que dije y NO cuestionar las decisiones del conductor, si se dobla ahí, se dobla ahí, en todo caso no se equivocó, sólo que justo el GPS se apagó o similar...

Paramos para hacer pis? Por favor! tené en cuenta que nosotras no meamos en un arbolito!!! y si tomamos mate, nos da ganas...

Si van en colectivo o avión, el lugar para sentarse, que quede claro, lo elige la mujer. Pero ahí la mujer debería tener en cuenta quién es más culo inquieto, porque te conviene, si es él, que se siente del lado del pasillo para que no joda! Te imaginás corriéndote para que pase para ir al baño, para servirse café, para agarrar algo del bolso, para guardar el libro, para agarrar una revista, para volverla a dejar, para ir a tomar agua, etc... (Avivate!)

"La ley de Morfina" en cuestiones de viajes, plantea que si uno de los integrantes de la pareja es meticuloso con los detalles, la planificación, horarios y demás, el otro es un despistado que no le importa más que salir a pasear... Media pila y medio acuerdo, ni muy muy, ni tan tan...

A partir de que salen de la casa, fíjense si llevan documentos y demás papeles, y lo demás, ya está! Si no agarraste el pulóver te comerás el garrón de escuchar el "te lo dije" cien veces, pero ya no hay solución! Si tienen mascota y la dejaron al cuidado de alguien, confíen en ese alguien o directamente no se lo dejen! Si regó las plantitas o no... qué se yo! se enterarán a la vuelta o saldrán a comprar otras (lástima lo del perro), ahora sí, un último consejo, se van de viaje romántico, no de negocios, así que APAGUEN EL CELULAR!!!



Si no cumplís con todo ésto, ya te lo digo, conmigo no viajás!
Jim

sábado, 22 de septiembre de 2012

Lo que el festejo primaveral nos dejó...


Primavera, primavera... Qué linda es la primavera! 

La estación del amor la llaman... (ponele) Será porque a todo el mundo se le da por empezar a sacarse la ropa? Será como anticiparon hace años The Sacados que la sangre altera? No sé, algo debe hacer...

¿Quién no salió a festejar en algún momento de su vida, ya sea, siendo un niño, acompañado por algún padre-madre gentil que se prestara a acompañar al grupo de descontrolados pequeños; o siendo un pseudo joven acompañado, en ese caso, por sus hormonas al viento, el día de la primavera?

Ahora: ¿Qué es lo que festejan los niños siendo niños, y los jóvenes siendo jóvenes? El hecho de ser ESTUDIANTES o el simple hecho de CAMBIO DE ESTACIÓN?

Si es el día del Estudiante... ¿Es necesario ir a una plaza, parque o bosque a "festejarlo"? 
Y si es el día de la Primavera... ¿Es necesario hacer esa demostración de amor a la naturaleza rompiendo cuanto arbolito, arbusto, pastito o retoño recién salido aparezca? Los bosques, plazas, parques no tienen derecho de festejarlo también? No serían los más autorizados?

No quiero ser agua fiestas, porque no es mi estilo (?), pero... ¿es necesario? Tan lindo que se pone todo cuando es PRIMAVERA! no lo arruinemos!

El festejo deja atrás (no sólo heridos, cosa que ya es habitual), botellas de gaseosas distribuidas por todos lados y de modo desprolijo, atados de puchos desparramados aleatoriamente, bolsas de residuos ataditas muy prolijamente al lado de un árbol, miles y miles de papeles en el piso (como cuando gana la Argentina algún campeonato - tal vez no lo recuerden, pero eso ha sucedido -), algún que otro recuerdo plástico de un atardecer fogoso detrás de algún yuyal, etc. etc...

Hoy salí a la calle y al no escribir antes sobre este tema, como lo hice en San Patricio, me encontré con las plantitas meadas...

Feliz primavera para todos y, desde este lugar, mi afectuoso saludo a los alérgicos! Achis!


Jim 
(saludos también a las otras Primas, como la Prima Berta y la Prima Nora, que siempre se quedan arafue)

jueves, 20 de septiembre de 2012

NUNCA JA-MÁS!

El 20 de septiembre de 1984, Don Ernesto hace entrega al Presidente Raúl Alfonsín, el informe realizado por la CONADEP sobre los actos criminales cometidos durante la Dictadura Militar. 

A 28 años de ese acontecimiento, el Prólogo de lo que dió en llamarse "NUNCA MÁS"


"Durante la década del 70 la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda, fenómeno que ha ocurrido en muchos otros países. Así aconteció en Italia, que durante largos años debió sufrir la despiadada acción de las formaciones fascistas, de las Brigadas Rojas y de grupos similares. Pero esa nación no abandonó en ningún momento los principios del derecho para combatirlo, y lo hizo con absoluta eficacia, mediante los tribunales ordinarios, ofreciendo a los acusados todas las garantías de la defensa en juicio; y en ocasión del secuestro de Aldo Moro, cuando un miembro de los servicios de seguridad le propuso al General Della Chiesa torturar a un detenido que parecía saber mucho, le respondió con palabras memorables: «Italia puede permitirse perder a Aldo Moro. No, en cambio, implantar la tortura».
No fue de esta manera en nuestro país: a los delitos de los terroristas, las Fuerzas Armadas respondieron con un terrorismo infinitamente peor que el combatido, porque desde el 24 de marzo de 1976 contaron con el poderío y la impunidad del Estado absoluto, secuestrando, torturando y asesinando a miles de seres humanos.
Nuestra Comisión no fue instituída para juzgar, pues para eso estan los jueces constitucionales, sino para indagar la suerte de los desaparecidos en el curso de estos años aciagos de la vida nacional. Pero, después de haber recibido varios miles de declaraciones y testimonios, de haber verificado o determinado la existencia de cientos de lugares clandestinos de detención y de acumular más de cincuenta mil páginas documentales, tenemos la certidumbre de que la dictadura militar produjo la más grande tragedia de nuestra historia, y la más salvaje. Y, si bien debemos esperar de la justicia la palabra definitiva, no podemos callar ante lo que hemos oído, leído y registrado; todo lo cual va mucho más allá de lo que pueda considerarse como delictivo para alcanzar la tenebrosa categoría de los crímenes de lesa humanidad. Con la técnica de la desaparición y sus consecuencias, todos los principios éticos que las grandes religiones y las más elevadas filosofías erigieron a lo largo de milenios de sufrimientos y calamidades fueron pisoteados y bárbaramente desconocidos.
Son muchísimos los pronunciamientos sobre los sagrados derechos de la persona a través de la historia y, en nuestro tiempo, desde los que consagró la Revolución Francesa hasta los estipulados en las Cartas Universales de Derechos Humanos y en las grandes encíclicas de este siglo. Todas las naciones civilizadas, incluyendo la nuestra propia, estatuyeron en sus constituciones garantías que jamás pueden suspenderse, ni aun en los más catastróficos estados de emergencia: el derecho a la vida, el derecho a la integridad personal, el derecho a proceso; el derecho a no sufrir condiciones inhumanas de detención, negación de la justicia o ejecución sumaria.
De la enorme documentación recogida por nosotros se infiere que los derechos humanos fueron violados en forma orgánica y estatal por la represión de las Fuerzas Armadas. Y no violados de manera esporádica sino sistemática, de manera siempre la misma, con similares secuestros e idénticos tormentos en toda la extensión del territorio. ¿Cómo no atribuirlo a una metodología del terror planificada por los altos mandos? ¿Cómo podrían haber sido cometidos por perversos que actuaban por su sola cuenta bajo un régimen rigurosamente militar, con todos los poderes y medios de información que esto supone? ¿Cómo puede hablarse de «excesos individuales»? De nuestra información surge que esta tecnología del infierno fue llevada a cabo por sádicos pero regimentados ejecutores. Si nuestras inferencias no bastaran, ahí están las palabras de despedida pronunciadas en la Junta Interamericana de Defensa por el jefe de la delegación argentina, General Santiago Omar Riveros, el 24 de enero de 1980: «Hicimos la guerra con la doctrina en la mano, con las órdenes escritas de los Comandos Superiores» . Así, cuando ante el clamor universal por los horrores perpetrados, miembros de la Junta Militar deploraban los «excesos de la represión, inevitables en una guerra sucia» , revelaban una hipócrita tentativa de descargar sobre subalternos independientes los espantos planificados.
Los operativos de secuestro manifestaban la precisa organización, a veces en los lugares de trabajo de los señalados, otras en plena calle y a la luz del día, mediante procedimientos ostensibles de las fuerzas de seguridad que ordenaban «zona libre» a las comisarías correspondientes. Cuando la víctima era buscada de noche en su propia casa, comandos armados rodeaban la manzanas y entraban por la fuerza, aterrorizaban a padres y niños, a menudo amordazándolos y obligándolos a presenciar los hechos, se apoderaban de la persona buscada, la golpeaban brutalmente, la encapuchaban y finalmente la arrastraban a los autos o camiones, mientras el resto de comando casi siempre destruía o robaba lo que era transportable. De ahí se partía hacia el antro en cuya puerta podía haber inscriptas las mismas palabras que Dante leyó en los portales del infierno: «Abandonad toda esperanza, los que entrais».
De este modo, en nombre de la seguridad nacional, miles y miles de seres humanos, generalmente jóvenes y hasta adolescentes, pasaron a integrar una categoría tétrica y fantasmal: la de los Desaparecidos. Palabra - ¡triste privilegio argentino! - que hoy se escribe en castellano en toda la prensa del mundo.
Arrebatados por la fuerza, dejaron de tener presencia civil. ¿Quiénes exactamente los habían secuestrado? ¿Por qué? ¿Dónde estaban? No se tenía respuesta precisa a estos interrogantes: las autoridades no habían oído hablar de ellos, las cárceles no los tenían en sus ¦ldas, la justicia los desconocía y los habeas corpus sólo tenían por contestación el silencio. En torno de ellos crecía un ominoso silencio. Nunca un secuestrador arrestado, jamás un lugar de detención clandestino individualizado, nunca la noticia de una sanción a los culpables de los delitos. Así transcurrían días, semanas, meses, años de incertidumbres y dolor de padres, madres e hijos, todos pendientes de rumores, debatiéndose entre desesperadas expectativas, de gestiones innumerables e inutiles, de ruegos a influyentes, a oficiales de alguna fuerza armada que alguien les recomendaba, a obispos y capellanes, a comisarios. La respuesta era siempre negativa.
En cuanto a la sociedad, iba arraigándose la idea de la desprotección, el oscuro temor de que cualquiera, por inocente que fuese, pudiese caer en aquella infinita caza de brujas, apoderándose de unos el miedo sobrecogedor y de otros una tendencia consciente o inconsciente a justificar el horror: «Por algo será», se murmuraba en voz baja, como queriendo así propiciar a los terribles e inescrutables dioses, mirando como apestados a los hijos o padres del desaparecido. Sentimientos sin embargo vacilantes, porque se sabía de tantos que habían sido tragados por aquel abismo sin fondo sin ser culpable de nada; porque la lucha contra los «subversivos», con la tendencia que tiene toda caza de brujas o de endemoniados, se había convertido en una represión demencialmente generalizada, porque el epiteto de subversivo tenía un alcance tan vasto como imprevisible. En el delirio semántico, encabezado por calificaciones como «marxismo-leninismo», «apátridas» , «materialistas y ateos» , «enemigos de los valores occidentales y cristianos» , todo era posible: desde gente que propiciaba una revolución social hasta adolescentes sensibles que iban a villas-miseria para ayudar a sus moradores. Todos caían en la redada: dirigentes sindicales que luchaban por una simple mejora de salarios, muchachos que habían sido miembros de un centro estudiantil, periodistas que no eran adictos a la dictadura, psicólogos y sociólogos por pertenecer a profesiones sospechosas, jóvenes pacifistas, monjas y sacerdotes que habían llevado las enseñanzas de Cristo a barriadas miserables. Y amigos de cualquiera de ellos, y amigos de esosamigos, gente que había sido denunciada por venganza personal y por secuestrados bajo tortura. Todos, en su mayoría inocentes de terrorismo o siquiera de pertenecer a los cuadros combatientes de la guerrilla, porque éstos presentaban batalla y morían en el enfrentamiento o se suicidaban antes de entregarse, y pocos llegaban vivos a manos de los represores.
Desde el momento del secuestro, la víctima perdía todos los derechos; privada de toda comunicación con el mundo exterior, confinada en lugares desconocidos, sometida a suplicios infernales, ignorante de su destino mediato o inmediato, susceptible de ser arrojada al río o al mar, con bloques de cemento en sus pies, o reducida a cenizas; seres que sin embargo no eran cosas, sino que conservaban atributos de la criatura humana: la sensibilidad para el tormento, la memoria de su madre o de su hijo o de su mujer, la infinita verguenza por la violación en público; seres no sólo poseídos por esa infinita angustia y ese supremo pavor, sino, y quizás por eso mismo, guardando en algún rincón de su alma alguna descabellada esperanza.
De estos desamparados, muchos de ellos apenas adolescentes, de estos abandonados por el mundo hemos podido constatar cerca de nueve mil. Pero tenemos todas las razones para suponer una cifra más alta, porque muchas familias vacilaron en denunciar los secuestros por temor a represalias. Y aun vacilan, por temor a un resurgimiento de estas fuerzas del mal.
Con tristeza, con dolor hemos cumplido la misión que nos encomendó en su momento el Presidente Constitucional de la República. Esa labor fue muy ardua, porque debimos recomponer un tenebrosos rompecabezas, después de muchos años de producidos los hechos, cuando se han borrado liberadamente todos los rastros, se ha quemado toda documentación y hasta se han demolido edificios. Hemos tenido que basarnos, pues, en las denuncias de los familiares, en las declaraciones de aquellos que pudieron salir del infierno y aun en los testimonios de represores que por oscuras motivaciones se acercaron a nosotros para decir lo que sabían.
En el curso de nuestras indagaciones fuimos insultados y amenazados por los que cometieron los crímenes, quienes lejos de arrepentirse, vuelven a repetir las consabidas razones de «la guerra sucia» , de la salvación de la patria y de sus valores occidentales y cristianos, valores que precisamente fueron arrastrados por ellos entre los muros sangrientos de los antros de represión. Y nos acusan de no propiciar la reconciliación nacional, de activar los odios y resentimientos, de impedir el olvido. Pero no es así: no estamos movidos por el resentimiento ni por el espíritu de venganza; sólo pedimos la verdad y la justicia, tal como por otra parte las han pedido las iglesias de distintas confesiones, entendiendo que no podrá haber reconciliación sino después del arrepentimiento de los culpables y de una justicia que se fundamente en la verdad. Porque, si no, debería echarse por tierra la trascendente misión que el poder judicial tiene en toda comunidad civilizada. Verdad y justicia, por otra parte, que permitirán vivir con honor a los hombres de las fuerzas armadas que son inocentes y que, de no procederse así, correrían el riesgo de ser ensuciados por una incriminación global e injusta. Verdad y justicia que permitirán a esas fuerzas considerarse como auténticas herederas de aquellos ejércitos que, con tanta heroicidad como pobreza, llevaron la libertad a medio continente.
Se nos ha acusado, en fin, de denunciar sólo una parte de los hechos sangrientos que sufrió nuestra nación en los últimos tiempos, silenciando los que cometió el terrorismo que precedió a marzo de 1976, y hasta, de alguna manera, hacer de ellos una tortuosa exaltación. Por el contrario, nuestra Comisión ha repudiado siempre aquel terror, y lo repetimos una vez más en estas mismas páginas. Nuestra misión no era la de investigar sus crimenes sino estrictamente la suerte corrida por los desaparecidos, cualesquiera que fueran, proviniesen de uno o de otro lado de la violencia. Los familiares de las víctimas del terrorismo anterior no lo hicieron, seguramente, porque ese terror produjo muertes, no desaparecidos. Por lo demás el pueblo argentino ha podido escuchar y ver cantidad de programas televisivos, y leer infinidad de artículos en diarios y revistas, además de un libro entero publicado por el gobierno militar, que enumeraron, describieron y condenaron minuciosamente los hechos de aquel terrorismo.
Las grandes calamidades son siempre aleccionadoras, y sin duda el más terrible drama que en toda su historia sufrió la Nación durante el periodo que duró la dictadura militar iniciada en marzo de 1976 servirá para hacernos comprender que únicamente la democracia es capaz de preservar a un pueblo de semejante horror, que sólo ella puede mantener y salvar los sagrados y esenciales derechos de la criatura humana. Unicamente así podremos estar seguros de que NUNCA MÁS en nuestra patria se repetirán hechos que nos han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado".

ERNESTO SÁBATO


lunes, 17 de septiembre de 2012

Intensa, una de película.

Intensa, ese sería el nombre si mi vida fuera una película...
Hoy puedo ser una comedia, mañana un melodrama, pasado un documental y los días siguientes una de terror (con Béla Lugosi y todo), una erótica o un dramón, aunque a veces todas se combinan en un mismo día... Ahora entienden el por qué del nombre? Creo que mi excesiva cantidad de cine desde pequeña me ha convertido en lo que soy, una actriz de la ostia... Y con estilo propio. Nada de manito a la cabeza y fingido desmayo cuando todo anda mal, en esas parezco más Rambo, cuchillo entre los dientes y cara pintada.
Podría decir que me dirige Tarantino, que soy Uma Turman bailando y al momento siguiente puedo transformarme en Poison Ivy. En cuanto a las relaciones Sweet November podría ser una buena descripción de lo que suele suceder... Un mes. Entrañable. Dulce. Pero breve. Aunque me encantaría vivir una historia como la de The time traveler´s wife o una saga interminable de vampiros...
También como, rezo y amo. 
Mi vida no se compara en nada con la de Frida (bueno, pinto y amo la frase "para qué quiero pies si tengo alas para volar", pero nada más). Forrest Gump parezco cuando salgo corriendo para ir al laburo, pero llego y paro! Y tengo escondido por ahí algo de Náufrago, pero en vez de hablarle a Wilson le hablo a Cata la gata... Reconozco que tengo mucho de Memento, sobre todo porque mi cartera está llena de papelitos con anotaciones, mi celular también. Cuando me operé pensé todo el tiempo en Awake, pero la verdad no me acuerdo de nada, dormí como La Bella Durmiente...
A veces no sé si soy Verbal Kint o Keyser Söze (o al revés), en donde todo lo que afirmo es todo lo que niego y estoy todo el tiempo autoconvenciéndome de que "el mejor truco del diablo es hacer creer que no existe"
Puteo como Tony en Scarface, no sé nadar gracias a Tiburón. Soy Dorothy en el Mago de Oz aunque tenga más de 30 pares de zapatos mágicos. En auto soy Dominic Toretto, aunque más que eso me gustaría tenerlo de copiloto, y en bici puedo volar como ET, vos podés? te propongo algo: Catch me if you can...


                                                                                                    O no!... Jim

viernes, 7 de septiembre de 2012

Ejercicio de sincericidio...

Quién nunca se rió antes de preguntarle si estaba bien a la mina que estaba caminando adelante y que, por hablar por teléfono se pegó flor de golpe cuando se torció el pié y cayó de culo al piso?

Quién no empezó a hacer la cola en el súper buscando la que era más corta y se quedó mirando la otra con cara de perrito triste porque a pesar de que era más larga y la gente llevaba más cosas, el cajero era más piola y quería sacarse la gente de encima rápido?

Quién no dijo nunca "esa ropa horrible que se usa este invierno no me la voy a comprar nunca" y a la semana se puso los pantalones nevados mirándose al espejo y diciendo "me quedan lindos, al final, no está tan mal". "Las botas con punta redonda son un asco" (ya me compré dos pares)...

Quién no se murió de vergüenza al llevar el frasco con pis para hacerse análisis? Ah no lo envolviste en diez mil papeles y adentro de una bolsa? Qué te da vergüenza también comprar preservativos o tampones?

Quién no se murió de vergüenza cuando lo llamaron para cantar en un cumple en el karaoke y después terminó siendo el alma de la fiesta cuando sonaba "Azul" de Cristian Castro... O peor, quién no se hizo la estrella cantando con micrófono improvisado (léase control remoto) frente al espejo después de bañarse y bailando como Michael Jackson?

Quién no guardó las fotos con su novio hasta que se peleó y después se tomó la tarde para meterlas en una cajita y revoleárselas por la cabeza?

Quién dijo el Twitter no lo voy a usar nunca y ahora no se desprende de su BB? O, quién es capaz de levantar la mano para decir yo no tengo cuenta en Facebook porque eso sería perder la intimidad pero al rato se mete a chusmear fotos en la cuenta de otro para ver cómo está Marita la compañerita del secundario que se hizo las lolas el mes pasado?

Quién no dijo "en 5 estoy" y llegó al casamiento después de que los novios dieran el sí?

Quién no dijo un lunes, después de una tremenda borrachera, no tomo más?

Qué fumador puede tirar la piedra y decir "nunca dije que quería dejar"?

También están las mujeres que dicen "yo nunca fingí un orgasmo" o los hombres que "es la primera vez que les pasa" pero ese es un tema en el cual no me voy a meter (al menos hoy)...

Quién nunca dijo no queriendo decir sí, o nunca dijo sí queriendo decir no? (ojo mujeres con lo que van a responder eh!)

Quién no dijo "yo no lloro más, y si se quiere ir que se vaya" emulando a Mimí Maura y a los diez minutos agarró el teléfono y, llorando, llamó a su príncipe encantador pidiéndole que vuelva?

Quién no dijo "segundas partes nunca fueron buenas" y se clavó tres domingos seguidos mirando El señor de los anillos, Eclipse, Star Wars, Saw I, II, III, IV, V, VI, VII, etc...?

Quién nunca dijo "no se puede" sin ni siquiera haberlo intentado?

Quién nunca dijo "nunca me voy a olvidar de vos" y al mes estaba saliendo con la prima del compañero de la facu y cuando la fulana pasaba por al lado ni la saludaba?

Quién nunca fue a buscar algo a algún lado y al llegar se había olvidado para qué había ido?

Quién nunca dijo "de este agua no he de beber"... y se terminó tomando hasta el agua de la fuente?



Vos? Callate! No te creo! Jim

miércoles, 5 de septiembre de 2012

El Hombre es simple, hasta...

¿Quién dijo que son difíciles?
Tardé en darme cuenta, mucho tiempo estuve pensando en que eran complicadísimos, hasta que me llegó el momento revelador de poder afirmar: son simples!

A lo que nosotras llamamos
Tierna feta de lomito de la Pampa, rebozada en una lluvia de pan, salteada en aceite”
ellos le dicen simplemente: Milanesa
Nosotras nos matamos con unas Gambas "a la tempura"
Ellos piden: Dame una porción de rabas!
(N) Papas Bouchon
(E) Salen unas papas al horno con mostaza!

Antes que el Sushi dales un cacho de asado, o un chori de cancha, de esos que te arma el viejo que acaba de volver del baño en donde vos después corroborás que no tenía agua...
No se fijan si el marrón va con el negro o no... Las zapas le quedan cómodas? listo!
Se encuentran con un amigo que hace mil años no ven y ni se calientan en preguntarles si está todo bien con la cuñada, no le comentan si alguien habló mal de ellos, no les dicen che qué flaquito estás! ni nada de eso...

"Los hombres disfrutan más de los objetivos y las mujeres del trayecto, por eso a los hombres les resulta más simple dar vueltas las páginas de la vida" Pilar Sordo.
Con tal afirmación van a entender lo siguiente:
Si preparan un asado (comida típica de machos) no lo hacen como nosotras, no les importan ni a ensalada ni el postre, sólo que tenga chimi, un buen vino y esté afilado el cuchillo (los hombres comen carne y nada más, la mayonesa es para las minas!).
En la preparación de la carne la mujer sala, pone una fuente con las cosas que va a necesitar; el hombre se sienta con un vinito y cuando la mina llega con la carne, él la tira a la parrilla y se vuelve a sentar con el vinito... (para el hombre la carne se sala en la parrilla)
El punto de la carne es otro tema: Que se está quemando? Naaa, el macho deja pasar la carne porque la mujer se vive quejando de que 'está muy jugosa', de que 'ésto está crudo!', o porque le dice que 'la deje en la parrilla dos minutos más', ellos creen que si fuera por las mujeres en vez de carne terminarían comiendo carbón! o una carne tan tiernita como la suela de un zapato caminado, mojado y secado al sol!
¿Platos? Naaaaaaa, el hombre come de la tabla, o a lo sumo en el pan. Servilletas? No! Usan los dedos y se los limpian en el pantalón!

Para lo único que es complicado un hombre es para el final de una relación.
La mujer, para cortar, ya hizo el duelo por lo menos 3 meses antes, pensó las posibles pérdidas, evaluó las posibles reacciones, yo diría que hasta eligió y acomodó mentalmente los muebles en el futuro departamento...
En cambio el hombre se complica más: o no deja (cuando es él el que ya no aguanta la relación) por miedo al "qué pasará después"... O, tira y tira hasta dónde y cuándo dé, como para no lastimar al otro, para no verlo sufrir, o como para no quedar como un hijo de puta...

Asumilo, si dejás es por algo, y si te dejan también!
Es tan simple como eso!!

                                            Jim. Al pan, pan y al Fernet, Coca!